
La industria del alquiler de vehículos finalmente se está digitalizando. No solo con un sitio web y una aplicación, sino con una transformación real de la forma en que funcionan los alquileres: desde la reserva hasta el desbloqueo del vehículo. Los clientes ya no quieren contratos en papel, mostradores o sorpresas de «modelos similares». Quieren comodidad, previsibilidad y autoservicio.
Eso es exactamente lo que ocurrió en los aeropuertos más grandes de Noruega, donde el gigante tradicional del alquiler Europcar perdió su presencia ante Hyre — un operador local que ofrece una combinación totalmente digital de alquiler y uso compartido de vehículos que prioriza los dispositivos móviles. Pero no son solo los nuevos actores como Hyre los que impulsan este cambio. Los gigantes establecidos, como Sixt y Avis, también están digitalizando rápidamente su flujo de alquileres, implementando funciones como las reservas basadas en aplicaciones, la verificación de identidad móvil y el acceso sin llave en los principales mercados.
En ATOM Mobility, hemos ayudado a los operadores a avanzar hacia este futuro digital durante más de siete años. El objetivo es simple: modernizar los procesos obsoletos, mejorar la experiencia del usuario y crear operaciones más rentables. Y ahora mismo, el momento para este cambio no podría ser mejor.

De los mostradores a las aplicaciones: por qué está cambiando la experiencia de alquiler
Las expectativas de los clientes han cambiado. Los usuarios de hoy en día, especialmente los más jóvenes y los que viajan por negocios, están acostumbrados a disfrutar de viajes sin interrupciones y basados en dispositivos móviles. No quieren hacer cola en un escritorio, entregar su carné de identidad, esperar a que lleguen los trámites o descubrir que van a comprar un coche diferente al que habían reservado. Y en muchos casos, simplemente no lo aceptan.
El modelo de Hyre responde a esta nueva demanda:
- Una experiencia de alquiler 100% digital, disponible a través de una aplicación, un sitio web o un quiosco de autoservicio sin cita previa
- Selección de vehículos en tiempo real: puedes ver y reservar el coche real que conducirás
- Acceso instantáneo a través de un smartphone, sin necesidad de interacción humana
Y los resultados son impresionantes:
- En 2019, Hire obtuvo 1,1 millones de euros de ingresos con una pérdida de 1,7 millones de euros. En 2020:4,6 millones de euros de ingresos, 0,2 millones de euros de beneficio
- En 2024, alcanzaron unos 34 millones de euros de ingresos y finalmente obtuvieron beneficios sólidos
- Ahora operan más de 2500 vehículos en más de 100 modelos
- Los ingresos medios por vehículo son de aproximadamente 37 €/día (más de 1.100 €/mes), aproximadamente un 50% más que los de otros competidores regionales
Este cambio no es solo una tendencia en Noruega. Es una muestra de hacia dónde se dirige el mercado de alquiler de coches en Europa y más allá.
Qué obtienen los usuarios de una experiencia de alquiler digital
Los beneficios para los clientes son obvios y poderosos:
- Sin esperas en el mostrador
Evite las colas, evite las conversaciones incómodas y salga a la carretera más rápido. Los operadores como Sixt ahora ofrecen flujos completos de facturación en línea y aplicaciones móviles que sustituyen por completo al escritorio. - El coche que reservaste = el coche que recibes
No más sorpresas vagas «o similares». Aplicaciones como Hyre y Sixt te permiten elegir el vehículo real justo antes de tu viaje. - Sin papeleo, sin fricciones
Todo se gestiona en la aplicación: verificación de la licencia de conducir, pago, recogida y devolución. - Desbloquea con tu teléfono
El acceso a teléfonos inteligentes hace que la entrega de llaves sea innecesaria. Algunos servicios también ofrecen soporte de desbloqueo remoto si algo sale mal. - Alquileres bajo demanda
Alquile un automóvil por una hora, un día o una semana: es más fácil ofrecer duraciones flexibles con los flujos digitales.
Esto es lo que quiere el viajero moderno: claridad, control y velocidad.
Por qué los operadores están adoptando la digitalización
Si bien los beneficios para los usuarios son claros, el verdadero argumento empresarial radica en cuánto mejor mejora la digitalización para las operaciones:
- Reducción de los costos de personal
Al no necesitar personal de recepción en todas las ubicaciones, los operadores ahorran significativamente, especialmente en los aeropuertos y las zonas horarias punta. - Mayor utilización de la flota
Los datos en tiempo real permiten una mejor distribución de la flota, una rotación más rápida entre alquileres y una reducción del tiempo de inactividad. - Mejores datos e información de los usuarios
Un viaje centrado en los dispositivos móviles proporciona datos de uso valiosos: cuándo alquilan las personas, dónde, por cuánto tiempo y qué tipo de automóvil. Esto ayuda a fijar precios, fidelizar y aumentar las ventas. - Menos errores manuales y disputas
Los contratos digitales, las verificaciones de identidad y las marcas de tiempo reducen el riesgo y mejoran la responsabilidad. - Nuevos modelos de ingresos
La digitalización abre la puerta a los modelos híbridos, como Sixt Share, donde el alquiler y el uso compartido de vehículos se encuentran. Una flota, múltiples casos de uso.
Ejemplos reales: Hyre, Sixt, Avis y Beyond
- Hyre (Noruega): Líder en alquiler y uso compartido de vehículos que priorizan los dispositivos móviles. Se hizo cargo de las principales ubicaciones aeroportuarias de Europcar en 2024. Rentable, escalable y 100% digital.
- Sixt: Ofrece el registro en línea, la preselección de vehículos y el acceso al automóvil mediante una aplicación en las principales ciudades. Su producto Sixt Share combina el alquiler tradicional con el uso compartido flexible de vehículos en una sola aplicación. Sixt también permite a los clientes seleccionar su modelo exacto de automóvil hasta 30 minutos antes de la recogida.
- Grupo Avis Budget: Invertir mucho en la transformación digital: usar AWS para crear plataformas de vehículos conectados y un seguimiento de usuarios en tiempo real. En México, Avis incluso lanzó la verificación biométrica de identidad, que permite a los inquilinos saltarse los mostradores mediante el reconocimiento facial.
Estas empresas entienden que la digitalización no consiste en ofrecer una aplicación, sino en reconstruir la experiencia de alquiler en torno al usuario. Y está dando sus frutos.
Qué significa esto para los operadores (y cómo ATOM Mobility puede ayudar)
Si tiene una operación de alquiler y aún depende del papeleo, la recepción o las herramientas desconectadas, ahora es el momento de evolucionar.
Así es como puede modernizar sus operaciones con la ayuda de ATOM Mobility:
- Sustituya el papel por la incorporación digital
Utilice el escaneo de licencias, la verificación facial y los flujos de aprobación automatizados desde la aplicación. - Permitir el acceso sin llave al vehículo
Permita que los usuarios desbloqueen el vehículo a través de la aplicación, de forma segura y confiable. - Ofrezca duraciones de alquiler flexibles
Vaya más allá de las tarifas diarias: permita períodos de alquiler por hora, de fin de semana o híbridos. - Usa los datos para guiar los precios y la disponibilidad
Supervise los patrones de uso y la demanda en tiempo real. Ajuste las zonas de precios de forma dinámica. - Lanzar nuevas fuentes de ingresos
Con la infraestructura digital implementada, probar el uso compartido del automóvil o las suscripciones es mucho más fácil. - Reduzca los costos y aumente el ROI de los vehículos
Más reservas por vehículo, menos gastos generales y clientes más satisfechos, todo ello gracias a un backend moderno.
ATOM Mobility proporciona todos los componentes básicos para impulsar este cambio. Si es una empresa de alquiler tradicional l
Si busca dar prioridad a los dispositivos móviles o a un nuevo operador que esté explorando la movilidad flexible, hemos creado la tecnología para lograrlo.
El mostrador de alquiler va a desaparecer
El alquiler de vehículos se parece cada vez más al comercio electrónico: rápido, digital y orientado al cliente. El mostrador, la cola, el papeleo: todas estas son partes de un modelo antiguo que ya no cumple con las expectativas. El futuro pasa por un acceso fluido y basado en aplicaciones que permita a los usuarios elegir el coche que quieren, cuando lo quieren.
El ejemplo de Hyre muestra lo que es posible con el modelo correcto. Sixt y Avis muestran cómo incluso las grandes empresas tradicionales se están adaptando. Si es un operador, grande o pequeño, ha llegado el momento de iniciar este turno.
Y si está buscando un socio de confianza que lo apoye en ese viaje, Software de alquiler digital ATOM Mobility está listo. Ayudamos a las empresas de alquiler y vehículos compartidos a lanzarse, crecer y prosperar, con la tecnología que impulsa la movilidad moderna.
Haga clic a continuación para obtener más información o solicitar una demostración.

🚕 Web-booker is a lightweight ride-hail widget that lets users book rides directly from a website or mobile browser - no app install required. It reduces booking friction, supports hotel and partner demand, and keeps every ride fully synced with the taxi operator’s app and dashboard.
What if ordering a taxi was as easy as booking a room or clicking “Reserve table” on a website?
Meet Web-booker - a lightweight ride-hail booking widget that lets users request a cab directly from a website, without installing or opening the mobile app.
Perfect for hotels, business centers, event venues, airports, and corporate partners.
👉 Live demo: https://app.atommobility.com/taxi-widget
What is Web-booker?
Web-booker is a browser-based ride-hail widget that operators can embed or link to from any website.
The booking happens on the web, but the ride is fully synchronized with the mobile app and operator dashboard.
How it works (simple by design)
- Client places a button or link on their website
- Clicking it opens a new window with the ride-hail widget
- The widget is branded, localized, and connected directly to the operator’s system
- Booking instantly appears in the dashboard and mobile app
No redirects. No app-store friction. No lost users.
Key capabilities operators care about

🎨 Branded & consistent
- Widget color automatically matches the client’s app branding
- Feels like a natural extension of the operator’s ecosystem
- Fully responsive and optimized for mobile browsers, so users can book a ride directly from their phone without installing the app
📱 App growth built in
- QR code and App Store / Google Play links shown directly in the widget
- Smooth upgrade path from web → app
🔄 Fully synced ecosystem
- Country code auto-selected based on user location
- Book via web → see the ride in the app (same user credentials)
- Dashboard receives booking data instantly
- Every booking is tagged with Source:
- App
- Web (dashboard bookings)
- Booker (website widget)
- API
🔐 Clean & secure session handling
- User is logged out automatically when leaving the page
- No persistent browser sessions
💵 Payments logic
- New users: cash only
- Existing users: can choose saved payment methods
- If cash is not enabled → clear message prompts booking via the app
This keeps fraud low while preserving conversion.
✅ Default rollout
- Enabled by default for all ride-hail merchants
- No extra setup required
- Operators decide where and how to use it (hotel partners, landing pages, QR posters, etc.)
Why this matters in practice
Web-booker addresses one of the most common friction points in ride-hailing: users who need a ride now but are not willing to download an app first. By allowing bookings directly from a website, operators can capture high-intent demand at the exact moment it occurs - whether that is on a hotel website, an event page, or a partner landing page.
At the same time, Web-booker makes partnerships with hotels and venues significantly easier. Instead of complex integrations or manual ordering flows, partners can simply place a button or link and immediately enable ride ordering for their guests. Importantly, this approach does not block long-term app growth. The booking flow still promotes the mobile app through QR codes and store links, allowing operators to convert web users into app users over time - without forcing the install upfront.
Web-booker is not designed to replace the mobile app. It extends the acquisition funnel by adding a low-friction entry point, while keeping all bookings fully synchronized with the operator’s app and dashboard.
👉 Try the demo
https://app.atommobility.com/taxi-widget

🚲 Cleaner air, less traffic, and better city living - bike-sharing apps are making it happen. With seamless apps, smart integration, and the right infrastructure, shared bikes are becoming a real alternative to cars in cities across Europe.💡 See how bike-sharing supports sustainable mobility and what cities and operators can do to get it right.
Bike-sharing apps are reshaping urban mobility. What began as a practical way to get around without owning a bike is now part of a bigger shift toward sustainable transport.
These services are doing more than replacing short car trips. They help cities cut emissions, reduce congestion, improve health, and connect better with public transport.
As more cities rethink how people move, bike sharing continues to grow as one of the fastest and most affordable tools to support this change.
Why bike sharing is important
Bike-sharing services now operate in over 150 European cities, with more than 438,000 bikes in circulation. These systems help prevent around 46,000 tonnes of CO₂ emissions annually and reduce reliance on private cars in dense urban areas. They also improve air quality, lower noise levels, and make cities more pleasant to live in.
A recent study by EIT Urban Mobility and Cycling Industries Europe, carried out by EY, found that bike-sharing services generate around €305 million in annual benefits across Europe. This includes reduced emissions, lower healthcare costs, time saved from less congestion, and broader access to jobs and services.
For cities, the numbers speak for themselves: every euro invested yields a 10% annual return, generating €1.10 in positive externalities. By 2030, these benefits could triple to €1 billion if bike-sharing is prioritized.
Connecting with public transport
Bike sharing works best when it fits into the wider transport system. Most car trips that bike sharing replaces are short and often happen when public transport doesn’t quite reach the destination. That last kilometer between a bus stop and your home or office can be enough to make people choose the car instead.
Placing shared bikes near metro stations, tram stops, or bus terminals makes it easier for people to leave their cars behind. This “last-mile” connection helps more people use public transport for the long part of their trip and hop on a bike for the short part. Over time, that encourages more consistent use of both bikes and transit.
In cities where bike sharing is integrated into travel passes or mobility platforms, users can combine modes in a single journey. That flexibility supports wider access and makes shared bikes part of everyday mobility, not just something used occasionally.
What the app brings to the experience
The digital experience behind bike sharing is a big part of why it works. People can check availability, unlock a bike, pay, and end their trip – all in one app. This makes it quick, simple, and consistent.
Good bike-sharing apps also offer:
- Real-time vehicle status
- Contactless ID verification and onboarding
- Support for short trips and subscriptions
- Usage history and cost tracking
- Optional features like carbon savings or route suggestions
When users don’t need to think twice about how the system works, they’re more likely to build regular habits around it. That habit shift is what makes a long-term difference for both users and cities.
Wider city-level benefits
Bike sharing isn’t just a transport service. It helps cities meet public goals – cleaner air, lower traffic, healthier residents, and better access to services. When someone chooses a bike instead of a car, it reduces the demand for fuel, parking, and space on the road.
The €305 million annual benefit includes health savings due to increased physical activity, avoided emissions, time gained from reduced congestion, and the creation of jobs tied to fleet operations. Many bike-sharing schemes also improve equity by giving people access to mobility in areas that are underserved by public transport or where car ownership isn’t affordable.
Shared bikes are especially useful in mid-sized cities where distances are manageable and car traffic still dominates. With the right policy support, even small fleets can have a noticeable impact on mobility patterns and public health.
What makes a system work well
Not every bike-sharing system succeeds. To be reliable and scalable, a few things must work together:
- Safe, protected bike lanes
- Well-placed stations near high-demand areas
- Bikes that are easy to maintain and manage
- Operators that monitor usage and shift bikes to where they’re needed
- City policies that support cycling and reduce reliance on cars
Successful systems often grow in partnership with city governments, public transport agencies, and private operators who bring technology, logistics, and know-how.
The role of software and operations
Reliable software is what keeps all parts of the system connected. From unlocking a bike to seeing usage trends across the city, operators need tools that are stable, flexible, and easy to manage. For those launching or scaling a fleet, platforms like ATOM Mobility offer ready-made solutions that handle booking, payments, ID checks, live tracking, and fleet control in one place.

The platform supports both electric and mechanical bikes, offers branded apps, and integrates with smart locks or IoT modules for remote vehicle access. It also lets operators adjust pricing, monitor vehicle health, and manage customer support in real time. That means smaller teams can launch faster and scale smarter, without having to build every tool from scratch.
A small change with a big effect
Bike sharing won’t replace all car trips, but even a small shift makes a difference. A few short rides per week can reduce emissions, improve fitness, and save time spent in traffic. When these trips are supported by good infrastructure, public awareness, and seamless apps, the impact grows.
As cities continue to prioritise sustainability, shared micromobility will play a bigger role in helping people move in cleaner, healthier, and more flexible ways. With the right technology and planning, bike sharing becomes more than a service – it becomes a habit that supports better cities for everyone.


